viernes, 17 de julio de 2015

Duelo N° 11,104 - Edificios indestructibles

Ayer soñé con hermosos edificios blancos que flotaban

casi, por encima de la avenida, sostenidos sólo en sus cuatro patas

como mamíferos. Cuando me desperté

me fue revelado cómo estaban hechas sus hermosas formas blancas

orgánicas

eran de plástico

y habían sido hechas con el mismo sistema

que usan las impresoras 3D. Un chorro de polímero tibio

estirando fibras hasta conseguir erguirse ante nosotros.

Edificios indestructibles.

Estabas tú. Sí, tú. Llevaba en mi pecho todas las almas los momentos

a tu lado

bajo el sol de invierno

la risa que me salvó del holocausto

la levedad de ser aquella niña pequeña que alzaste en brazos.

A veces me despierto llorando por el mundo pinchado

no floto aquí. Sólo estás en el recuerdo

o en otra parte
pero yo te llevo. Avanzamos

en este canal alternativo

hacia el ruido de los parlantes. Vamos a volver a encontrarnos

bajo la luz fría, en la cola del baño,

ante la puerta cerrada nos sentaremos en el suelo,

abriremos nuestras mochilas. Tendremos todo lo que necesitábamos

para grabar un disco de abrazos, volver a mirarnos comer

mandarinas abajo del árbol.

Estoy despierta pero sueño

que te llevo en mi pecho. Que no te extraño.
Que vos también sos parte de este mundo raro y tal vez

estarás pensando en mí.

Espero que no pienses en mí tanto.
Que no sufras el frío.
Que la vida pase a tu lado como alguien que se levanta el sombrero

como diciendo buenas tardes o hasta luego. Volveremos a encontrarnos

hermano.