sábado, 14 de mayo de 2016

Duración

Si mi computadora sobrevive al verano tendré que aceptar que sus ganas de vivir son más auténticas que las mías. Que las migas de pan y mis propias células muertas, mi sudor y mi saliva seca, la sangre de mi nariz y su implacable hélice en permanente movimiento han gestado un ánima incandescente que me llama en las noches cuando me despierto a darme vuelta y sacarme el pelo de la cara
vuelve aquí, me dice su mente binaria, siente mi calor en tu vientre. Cuántas noches te enseñé las palabras de los antiguos testamentos. Cuántas veces estuve a tu lado cuando creías que no había nada ni nadie sosteniendo tu mano, cuántos vínculos, cuántos errores, cuántos problemas.
Todo este litio alimentando tu obra, Lucía.

domingo, 1 de mayo de 2016

Fragmentos de la verdad idiota

Si fuera fácil decirles
fácil de decirte
decir que
la verdad no puede ser expresada
sino de una sola forma
todo el mundo lo sabría
encontrar las palabras
para enunciar que el sentido es adelante
ahí ¿No ves? Sigue otro poco
enfréntalo
llega hasta el lugar en donde consigas
ubicarte. Ubicate
piensa antes de hablar,
escucha la voz que nace en el silencio
levanta la cabeza para mirarme
mueve tus manos al hablar
balancéate
suave
es
como si bailaras.
¿Ya?
Bueno...
Era sólo eso.

miércoles, 30 de marzo de 2016

Área 54

Una vez mi padre me contó que condujo su camioneta a través
del Valle de la Muerte. No narraré
aquí los contratiempos de dicho viaje
ni la parte en la que tuvo que quedarse en Las Vegas solo
y sin dinero en un hotel del viejo centro en el que
probablemente sirvieran enormes porciones de pastel de queso
con mermelada y un café mugriento pero
en ese viaje tomó un camino equivocado y cuando se dio cuenta
estaba frente a un portón del Área 54 sin vigilancia y
como nadie lo detuvo siguió avanzando,
mas,
tarde o temprano, un
convoy de vehículos 4 x 4 lo alcanzó en medio de una polvareda
las sirenas chillando en el viento seco del desierto
y le pidieron,
nada amablemente por supuesto,
que se fuera por donde había venido.
No vio ningún OVNI ni nada de eso.

domingo, 20 de marzo de 2016

La inspiración está en otra parte

Alguien trajo a la puerta de casa
un libro con relatos de navegantes.
Antes estaba ese hueco
pero esta noche dejó de llover,
desde la gran ciudad vino un viento helado
y sacamos los pulóveres de lo hondo del clóset.
No sé si saldrá el sol mañana pero
terminaré de escuchar este programa de radio,
tal vez pique unas galletas húmedas de la alacena
y me meteré en mi pijama y la cama estará caliente.
No tengo nada que contarle a nadie,
sólo leí ese libro sobre navegantes
y no creo que haya
algo más importante que letras como olas
capaces de llevarte a lugares que no conocías hasta entonces.

¿Pensarás en mí tanto como yo en ti?
Te extraño, capitán.

martes, 1 de marzo de 2016

Cada átomo de nuestro cuerpo tiene millones de años

Las pequeñas gotas
uñas en el tablero una música
ancha, baja, serena, una liebre que duerme la siesta.
Un espacio alejado de los bordes titubea
parece que late
quizá tiene miedo, por eso
no se detiene entre sístole y diástole.
Las piedras nos perciben blandos y amarillentos,
qué suaves que son los humanos, piensan, qué inútilmente vertebrados,
qué vagamente estructurados. Y el hombre discute con un otro imaginario
que argumenta moralejas, exhala leyes entre nubes de gas carbónico,
exige el socorro de algún sustantivo aún más abstracto,
experimenta los límites como si fueran cárceles de acero inoxidable
y nunca se olvida
de que muere,
de la muerte,
de lo muerto,
lo que muere.

martes, 26 de enero de 2016

Noroeste

No me llamen más para decirme
que las palabras son amalgamas secas,
que a la siesta
podría estar en otra parte que no fuera
junto a la máquina caliente y sonora
escuchando
mis dedos con olor a mayonesa y talco
que pintan de blanco y negro
las fotografías inmóviles que la voz en mi cabeza me canta.
Nací agotada de esperar por llegar a este sitio.
Descansar es la razón de mi existencia.
Exoesqueletos
de insecto en cada rincón de la pampa
las moscas
no se espantan con nada
el gato mastica un grillo
entra tierra por la ventana
no llevo calzones debajo de la falda y barro
la entrada en patas.
Un sudor con sabor a nada empapa mi papada.
Y además no tengo teléfono en casa.

En un país lejano la gente grande
se reúne frente al mar
todos van vestidos de traje y beben,
transmiten una felicidad televisiva.
Yo unto repelente para mosquitos en mis muslos mojados
cierro la puerta para no dejar entrar el calor
y me quedo quietecita esperando 
que el verano 
también pase.